Ayer, en mi línea de sucesos imprevistos, ocurrió algo que me hizo volver a casa muy contenta, casi a medianoche. Después de meses de discusiones y de cordiales conversaciones acompañados, pude reirme un buen rato con Rafalillo. Y lo echaba de menos, la verdad.
El otro día leí algo sobre el sentimiento humano de echar de menos, echar en falta a los demás. Hay gente que raramente tiene esa sensación, que puede cortar esos vinculos con cierta facilidad, o simplemente no relacionarlos con el momento presente. Se puede echar de menos de una forma nostalgica pero serena a las personas que no volveremos a ver. En momentos puntuales a los amigos que vemos con no mucha regularidad, al oir una canción, o escuchar algo que te recuerda buenos momentos vividos juntos. Se puede echar de menos de forma casi desesperada, a alguien que, sin embargo hace 48 h que viste y que verás en otras tantas, a quien has oido al telefono hace 15 min, pero volverías a llamar ya. Decía que la forma más triste de echar de menos a alguien es estar sentado al lado de la persona que amas y saber que nunca será tuyo.
Pero alegría!!! Que peor que echar de menos, es echar de más ;P
Besitos
P.D.D. (leasé, Postdata dedicada): Qué poquito te echó de menos los fines de semana!!!!!!!
jueves, 5 de junio de 2008
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