Ya casi es Navidad! Se supone que vivimos en un país aconfesional, y sin embargo habría que ver cuantos se acuestan dentro de dos semanas con una ensaladita a las 11 de la noche. Sin entrar en el asunto de los simbolos religiosos en los colegios, hay algunas manifestaciones de aconfesionalidad que llaman la atención. Se puede visitar en Córdoba lo que podríamos llamar, no sé, Belén, año 0, 11 de la noche. Un pueblo cualquiera, un día cualquiera. Ni estrella, ni portal, ni reyes magos. Un carpintero que trabaja mientras su mujer tiene a su hijo en brazos. Nada llama la atención hacía esa casa en particular. Que digo yo que si en esa casa no estaba pasando nada digno de cambiar el mundo, para que narices está allí, recreado sobre serrín más de dos mil años después. Cruces de cables.
No estoy deacuerdo con la iglesia como organización, o digamos con parte de su doctrina. No estoy hablando de aquello de que los curas se compran coches nuevos, por que eso es una estupidez y la iglesia organiza su dinero como cree conveniente, que para eso es una entidad privada. No apoyar la despenalización de la homosexualidad es una de esas ultimas perlas que se han marcado. Aún asi lo que está claro es que forma parte de nuestra cultura, son nuestras creencias. Y si no, pues no hay nochebuena, ni navidad, ni villancicos, ni regalos. Y desdeluego no hay Belén, con lo fácil que es ahorrarselo.
Feliz Navidad!