lunes, 31 de marzo de 2008

Nuestra puerta

La vida no es ningún pasillo recto y fácil
que recorremos libres y sin obstáculos,
sino un laberinto de pasadizos,
en el que tenemos que buscar nuestro camino,
perdidos y confusos, detenidos,
de vez en cuando, por un callejón sin salida.

Pero, si tenemos fe, siempre se abre
una puerta ante nosotros;
quizá no sea la que imaginamos,
pero si será, finalmente,
la que demuestre ser buena
para nosotros

A. J. CRONIN

viernes, 28 de marzo de 2008

Climbing...

Está ha sido una extraña semana. La más triste y la más divertida de los últimos meses, todo a la vez. El martes cuando llegué a las 9h empecé a trabajar y a las 10h ya miré el reloj... Y sin embargo el final de la semana han sido los mejores días que he pasado en Basilea. El miercoles cena, nos reimos un monton. Y ayer fiesta!

Cuando llegas a un bar en un pais extranjero y te identifican como española, inmediatamente suena Juanes y su camisa negra. Por supuesto los grandes exitos del reggeaton y el Bamboleo de los Gipsy Kings, y más inesperados el Arrebato y Dinio, si , Dinio. Los portugueses no daban credito al escuchar la letra de la cancion, y por la noche... haciendo el amor... hasta en el coche .... haciendo el amor.

Obviando eso, nos reimos un monton y bailamos más todavía. Una gran noche en definitiva, en el bar más impresionante, que yo recuerde, en la ultima planta del edificio más alto de suiza, todo cristalera.

Nunca sabes como termina una semana :)

Besos

miércoles, 26 de marzo de 2008

El niño que no sabía volar

Está semana os estoy mostrando lo que Jorge Bucay obra en mí. Vamos, no lo muestra. Lo que obra en mí, lo notan los que están a mi alrededor. Pero comparto aquello que me hace pensar. Que me hace ver el lado positivo. Hoy sobre la valentía…

“En un lugar muy lejano, un niño nació con las alas que heredó de su padre. No era nada corriente y sin embargo a él le inquietaba puesto que cuando fue lo suficientemente mayor, supo que debía aprender a usarlas pero el miedo no lo dejaba intentarlo.

Un día pidió consejo a la única persona que podía darselo, su padre. Este le dijo que fuera al precipicio más alto, corriese y se lanzasé al vacío. Él se sintió incapaz… y si no sabía y se caía, y si se hacía daño?? Pensó que si los demás no tenían alas, él podía ignorarlas y no correr el riesgo de intentarlo.

Sus amigos le aconsejaron que lo intentara con algo menos arriesgado, un árbol, por ejemplo. Él subió, tomó aire, y se lanzó! Pero se cayó y se hizo daño. Llorando le dijo a su padre que lo había engañado. Entonces él le dijo: Para volar necesitas más altura, como si tienes un paracaídas, necesitas espacio para desplegar las alas, asumiendo el riesgo de fracaso.

Entonces él, se dirigió al precipicio más alto, tomó aire, corrió y se lanzó… desplegó sus alas y voló!!!”

La leche!

Sobre la dependencia emocional...

Tienes hambre de saber
Hambre de crecer
Habré de conocer
Hambre de volar…
Puede ser que hoy yo sea el pecho
Que da la leche
Que aplaca tu hambre
Me parece fantástico que hoy
Quieras ese pecho
Pero no olvides esto
No es el pecho el que te alimenta
¡Es la leche!

martes, 25 de marzo de 2008

El reloj

“En una de las paredes de mi cuarto hay colgado un hermoso reloj antiguo que ya no funciona. Sus manecillas, detenidas casi desde siempre, señalan imperturbables la misma hora: las siete en punto.

Casi siempre, el reloj es solo un inútil adorno sobre una blanquecina y vacía pared. Sin embargo hay dos momentos durante el día, dos fugaces instantes, en que el viejo reloj parece resurgir de sus cenizas como un ave fénix.

Cuando todos los relojes de la ciudad, en sus enloquecidos andares, marcan las siete, y los cucus y los gongs de las maquinas hacen sonar siete veces su repetido canto, el viejo reloj de mi habitación parece cobrar vida. Dos veces al día, por la mañana y por noche, el reloj se siente en completa armonía con el resto del universo.

Si alguien mirara el reloj solamente en esos dos momentos, diría que funciona a la perfección… Pero, pasado ese instante, cuando los demás relojes acallan su canto y las manecillas continúan su monótono camino, mi viejo reloj pierde su paso y permanece fiel a aquella hora que alguna vez detuvo su andar.

Y yo amo ese reloj. Y cuanto más hablo de él, más lo amo, porque cada vez siento que me parezco más a él.

También yo estoy detenido en un tiempo. También yo me siento clavado e inmóvil. También yo soy, de alguna manera un adorno inútil en una pared vacía.

Pero disfruto también de fugaces momentos en que, misteriosamente, llega mi hora.

Durante ese tiempo siento que estoy vivo. Todo esta claro y el mundo se vuelve maravilloso. Puedo crear, soñar, volar, decir y sentir más cosas en esos instantes que en todo el resto del tiempo. Esas conjunciones armónicas se dan y se repiten una y otra vez, como una secuencia inexorable.

La primera vez que lo sentí, traté de aferrarme a ese instante creyendo que podría hacerlo durar para siempre. Pero no fue así. Como a mi amigo el reloj, también a mi se me escapa el tiempo de los demás.

… Pasados esos momentos, los demás relojes que anidan en otros hombres, continúan su giro, y yo vuelvo a mi rutinaria muerte estática, a mi trabajo, a mis charlas de café, a mi aburrido andar, que acostumbro llamar vida.

Pero sé que la vida es otra cosa.

Yo sé que la vida, la de verdad, es la suma de aquellos momentos que, aunque fugaces, nos permiten percibir la sintonía con el universo.

Casi todo el mundo, pobre, cree que vive.

Solo hay momentos de plenitud, y aquellos que no lo sepan e insistan en querer vivir para siempre, quedarían condenados al mundo del gris y repetitivo andar de la cotidianeidad.

Por eso te amo reloj. Por que somos la misma cosa tú y yo.”

Quizás ahora, en ese presente, la hora de la verdadera vida coincide con tu propia hora. Si así fuera, disfrútala. Quizá pasé… demasiado pronto.

lunes, 17 de marzo de 2008

!!!!!!!

Que momento!

No me podíais ver, menos mal, se me han saltado las lágrimas y todo. Estoy en el aeropuerto, acabo de llamar a Mª Carmen, todavía comiendo??? Estoy en Barajas pero con el corazón en el Kekes ( que sitio para tener el corazón!). Estos días debería estar prohibido no estar en Bujalance, o a lo mejor es culpa mía por llamar… pero no! Que emocionante, Mari… Gracias!! Así se empieza la semana con otro animo, sabiendo lo que te espera y los que te esperan en casa. Que ganas de veros!!!! Jajajaja, que momentazo, rodeada de desconocidos esperando para embarcar y Benitez mandando besos a mi canalillo!!!! Jajajajaja.

Me ha quedado muy desordenado, pero es que he colgado la llamada muy emocionada. Para cuando leais esto tendreis una resaca… ahhhh no haber bebido!!!

Os quiero!!

domingo, 16 de marzo de 2008

Ya queda menos :)

Ya tengo la maleta hecha otra vez. Me voy a arreglar un poco y me voy al aeropuerto. No dejo de pensar en que todos mis amigos en Bujalance están echando el primer cubatilla después de haber comido tarde (quizas ni hayan comido... ). El domingo que viene lo disfrutaré doble. Sólo quedan cuatro días!! Si lo pienso cada dos horas se me va a hacer eterno, ya lo sé pero no puedo evitarlo.

De todas formas, y pesar de no tener un Gin-tonic en la mano en la carreta-aguaero, no estoy triste ni de mal humor. Creo que anoche saqué mi mal rollo de la semana de golpe, en 10 min de conversación con el hombre que más quiero en el mundo, osease, mi papá. Eso y un par de horas de reflexión.

A este paso, si sigo pensando en ordenar y ordenar... voy a tener que pintar el problema en un papel, deformación profesional después de seis años de carrera. Pero creo que ayer ordené otro rincón, o más bien, ya sé como voy a ordenarlo. Y estoy contenta, por que no van a poder conmigo :)

Besos a todos, os quiero (bueno, menos a los que leais esto resacosos, a esos los odio :P )